Navidad y más
Nuevamente se acerca esa época del año que recuerdo como perfecta. La época en que la familia se reúne en casa de mis abuelitos, cenamos comida deliciosa, platicamos de cosas a veces sin importancia, pero el hecho de hablar de ellas hace el momento importante. Las personas más que nada son las que lo hacen, o hacían importante.
Llevo ya un buen rato, no sé si coincida con el momento en el que "alcancé la madurez"... claro está que esa madurez ni se nota, me falta mucho, demasiado. Pero esta etapa ya no me mueve tal como lo hacía en la infancia. De chico (el grande me decían...) la esperaba desde finales de noviembre, y no tanto por los regalos. Claro está que éso contribuía pero no era lo más importante. Una cosa que ha cambiado de ese momento hasta ahora es la ausencia de una persona sumamente importante en mi vida, mi abuelita. Pero no creo que sea esa la razón por la cual ahora lo veo diferente. Como dije hace unas cuantas líneas, contribuye pero no es nada más por éso.
La Navidad ha perdido gran parte de su significado, de su mensaje. Obvio que mucha gente recuerda que es el festejo del nacimiento de Jesús, por así decirlo de su pachangón loco. Pero es más la gente que lo toma como un motivo para emborracharse, como un motivo más para juntarse y hacer desmadre. Nuestra sociedad regiomontano mayoritariamente católica tiene la conciencia de la importancia de la fecha.. pero muchísima gente no, aun aquéllos que se dicen católicos de corazón. Inches chaqueteros jaja.
El pinche comercialismo ha desvirtuado el mensaje, un señor gordo de rojo que se ríe jo jo jo es el que le da la felicidad a los güercos... si no les traen los regalos que pidieron, hacen su berrinche. Y claro está que la culpa no es de los niños, los papás cargan un poco con ella, pero los principales responsables son los malditos medios de comunicación que manejan a su antojo a la gente. El pinche séptimo poder es el titiritero y nosotros los guiñoles. Todos quieren regalos, todos quieren cenas lujosas, se visten de gala, su casa y su mesa la preparan a la perfección. Y el corazón? Bien gracias.
No digo que yo sea inocente, puta llevo como medio año sin confesarme. Pero quiero uno, tomar conciencia yo mismo de lo que tengo que hacer, de lo que realmente importa.. y dos, ayudar en lo posible a que los demás lo hagan.
Mi intención no es proclamar la fecha como un acontecimiento triste, que debemos estar seriecitos, rezando toda la noche y diciendo el mea culpa. Nel, claro está que es bonito juntar a la familia, platicar de cosas bonitas, ser felices pero siempre teniendo en mente que Jesús es el principal invitado a la fiesta, es el invitado de honor a nuestra casa y a nuestro corazón. Como muuuuuuchas veces me dijeron en el Regio, tenemos que limpiar nuestro corazón, ponerlo bonito y ordenado para que Jesús esté dispuesto a entrar a él. Después de todo, ahí es en donde va a entrar Nuestro Salvador, no a nuestra casa.
Hagan caso del tiempo de Adviento, prepárense y festejen pero con medida. Disfruten estas fiestas navideñas. Por favor si es posible, no se emborrachen que por su culpa pudiera ser un fin de año sumamente triste para una familia que de pronto se quede sin un papá, sin un hermano, sin una mamá. Sean responsables de sus actos, por eso hagan todo con medida.
Yo sé que no todos son católicos como su servilleta, pero vamos pues, la Navidad es un festejo cristiano.. tons intento que el mensaje no se pierda ok? Saludos a todos los que lean esto y si se pueden tomar la molestia de firmar el guestbook, se los agradecería mucho. Sobres.